La Psic. Silvina Cohen Imach, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Tucumán presentó su cuarto libro, “Secretos y Memorias de la Infancia Abusada”, una obra que se inscribe en una línea de investigación y producción sostenida a lo largo de varios años. Este nuevo trabajo profundiza en un aspecto clave dentro del abordaje del abuso infantil: los procesos de recuperación y las formas en que niños y niñas logran expresar experiencias traumáticas.
El libro forma parte de un recorrido iniciado con Infancia Maltratada en la Postmodernidad, resultado de su tesis de maestría en sociología aplicada, donde abordó el maltrato infantil en sus diversas formas —física, emocional y sexual—, poniendo especial énfasis en sus efectos sobre la subjetividad. Posteriormente, avanzó en problemáticas más específicas con Mujeres Maltratadas en la Sociedad Actual y Abusos Sexuales y Traumas en la Infancia, consolidando una línea de trabajo centrada en la relación entre violencia, trauma y subjetividad.
En esta nueva publicación, el foco se sitúa en la instancia de recuperación. La autora se interroga por los modos en que los niños y niñas logran develar situaciones de abuso, muchas veces silenciadas o imposibles de poner en palabras. En este sentido, subraya que la expresión infantil no siempre es verbal: el juego y el dibujo aparecen como formas privilegiadas a través de las cuales los niños comunican aquello que no pueden decir directamente.
Trayectoria, docencia y práctica clínica
Este libro ocupa un lugar central dentro de la trayectoria profesional de la autora, ya que condensa años de trabajo en el ámbito clínico y académico. Su recorrido se ha desarrollado en la Facultad de Psicología de la UNT, donde se formó con la Norma Contini en la cátedra de Teoría y Técnicas de Exploración Psicológica de Niños, acumulando más de 25 años de experiencia en diagnóstico infantil.
Actualmente, se desempeña como profesora a cargo en el área de Psicología del Curso Vital y dirige una carrera de especialización en psicología clínica de niños y adolescentes con orientación psicoanalítica. Desde esta articulación entre docencia, investigación y práctica clínica, el libro se presenta como una síntesis y, al mismo tiempo, como una herramienta para la formación de profesionales en el campo de la salud mental.
Memoria, cuerpo y trauma en la infancia
Uno de los aportes centrales de la obra es la reflexión sobre la noción de “memoria” en la infancia abusada. Lejos de una concepción lineal, la autora propone pensarla en relación con el secreto: aquello que no puede decirse directamente, pero que insiste en manifestarse a través de juegos, dibujos y repeticiones en el espacio terapéutico.
En este marco, más que hablar de memoria en términos tradicionales, se trata de huellas, vivencias y experiencias que quedan inscriptas tanto en el psiquismo como en el cuerpo. Muchas de estas huellas son traumáticas y se expresan desde lo sensorial, marcando la subjetividad a lo largo del tiempo.
La autora introduce aquí una idea clave: la de un cuerpo ultrajado, vejado y humillado. Un cuerpo que ha sido escenario del trauma y que, en muchos casos, en la adolescencia o la adultez se expone a situaciones de riesgo, en el marco de una profunda vivencia de desvalorización. En este sentido, comprender la memoria en la infancia abusada implica también atender a estas dimensiones corporales y a sus modos de expresión.
Desafíos para la psicología contemporánea
Finalmente, la autora plantea que el abordaje del abuso en la infancia representa un desafío relativamente reciente para la psicología. Si bien estas problemáticas comenzaron a visibilizarse con mayor fuerza a partir de los movimientos feministas de la década de 1970, recién en los años 90 se consolidaron como objeto de estudio sistemático dentro de la disciplina. En este proceso, retoma los aportes de Juan Carlos Volnovich, quien describe esta irrupción como un fenómeno que impactó de lleno en distintos campos profesionales.
Asimismo, advierte que se trata de una problemática atravesada por momentos de visibilización y silenciamiento —lo que denomina una “visibilización fluctuante”—, lo que también ha incidido en los modos de abordaje desde la psicología. En este contexto, uno de los principales desafíos radica en comprender el trauma no como un hecho exclusivamente pasado, sino como una experiencia que permanece activa en el psiquismo.
El trabajo clínico, entonces, se orienta a posibilitar la elaboración de esa experiencia a través de la palabra y la construcción de un relato. En este proceso, resulta fundamental la presencia de un otro que escuche: un profesional, pero también referentes afectivos que puedan constituirse en testigos.
La creación de estos espacios de escucha —de sostén o “holding”— permite que aquello traumático deje de vivirse como un presente constante y pueda ser historizado. Así, la memoria individual se transforma en memoria colectiva, habilitando los primeros pasos hacia la elaboración y la recuperación.
De este modo, Secretos y Memorias de la Infancia Abusada se posiciona como un aporte significativo tanto para la formación académica como para la práctica profesional, reafirmando el compromiso de la Facultad de Psicología con la producción de conocimiento y la intervención en problemáticas de alta relevancia social.

