Hace 16 horas

María José Millán: «Un resultado adverso no define nuestra capacidad ni el camino recorrido»

María José Millán, docente de la Facultad de Psicología reflexionó en TV Prensa sobre cómo gestionar la frustración tras un resultado adverso y explicó por qué aprender a tolerarla es clave para el bienestar emocional.

La eliminación de la Selección Argentina en el Mundial despertó una amplia gama de emociones en la sociedad. Tristeza, enojo, impotencia y frustración fueron algunas de las reacciones que se hicieron presentes y que, según explicó María José Millán en una entrevista brindada al noticiero TV Prensa de Canal 10, también reflejan situaciones que atravesamos en distintos momentos de la vida cotidiana.

Durante la entrevista, Millán señaló que la frustración aparece cuando existe una diferencia entre aquello que esperamos y lo que finalmente sucede. «Como sociedad construimos una ilusión compartida y, cuando el resultado no fue el esperado, aparecieron la tristeza, el enojo y la impotencia. Ese mismo sentimiento también surge cuando estudiamos para un examen y no aprobamos, cuando no conseguimos un trabajo o cuando ponemos todo nuestro esfuerzo en alcanzar una meta.»

La docente explicó que, si bien el esfuerzo es indispensable para alcanzar objetivos, no siempre garantiza el resultado esperado porque existen factores que escapan a nuestro control. «Comprender esto no significa resignarse, sino aprender a identificar qué depende de nosotros y qué no», sostuvo.

La respuesta del cuerpo frente a la frustración

Millán explicó que una situación de frustración intensa activa la respuesta de estrés del organismo, generando un aumento de adrenalina y cortisol. Como consecuencia, pueden aparecer síntomas como taquicardia, sudoración, ansiedad y dificultades para pensar con claridad.

En ese contexto, advirtió que muchas personas suelen caer en pensamientos negativos sobre sí mismas. «Muchas veces los estudiantes me dicen: ‘No sirvo para esto’, ‘No voy a poder’ o ‘Todo mi esfuerzo fue inútil’. Sin embargo, un resultado adverso no nos define, ni define nuestra capacidad ni todo el camino que hemos recorrido.»

Aprender a tolerar la frustración

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la importancia de desarrollar tolerancia a la frustración. Según explicó, esto no implica dejar de sentir o conformarse con lo ocurrido, sino reconocer las emociones y darles un lugar. «Podemos decir: ‘Esto me duele, no era lo que quería’, pero también comprender que esa situación no nos define como personas.»

En este sentido, remarcó que desaprobar un examen, no alcanzar un objetivo laboral o atravesar una experiencia negativa representa un momento del proceso, pero no determina las capacidades ni las posibilidades futuras.

El desafío de volver a intentarlo

Consultada sobre el miedo que muchas veces aparece después de un fracaso, Millán explicó que suelen intervenir las denominadas «trampas del pensamiento», que llevan a anticipar resultados negativos antes de volver a intentarlo. «Muchas veces pensamos ‘No voy a poder’ o ‘Hasta acá llegué’. Lo importante es aprender a identificar esos pensamientos, gestionar las emociones y analizar la realidad con herramientas que nos permitan seguir adelante», expresó.

Finalmente, destacó que cada experiencia difícil puede convertirse en una oportunidad de aprendizaje. «Un fracaso no nos define como personas. Tenemos que aceptar la realidad, identificar qué podemos mejorar y seguir intentando. Las dificultades también pueden ser oportunidades para crecer.»

Nota completa: https://www.youtube.com/watch?v=Ux4cF6ZvGjI

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