En el marco del mes de concientización sobre la enfermedad de Alzheimer, la Mg. Julieta Combes invita a reflexionar sobre la importancia de reconocer las señales, realizar una consulta oportuna y acompañar tanto a las personas que atraviesan la enfermedad como a quienes cumplen tareas de cuidado.
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta las funciones cognitivas, produciendo un deterioro que puede comprometer progresivamente la autonomía de la persona. La enfermedad fue descripta a comienzos del siglo XX por el médico y psiquiatra alemán Alois Alzheimer.
En las últimas décadas, el Alzheimer se ha convertido en una de las principales problemáticas vinculadas al envejecimiento y la salud pública a nivel mundial. En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve acciones de sensibilización y concientización durante el mes de septiembre, con el objetivo de fortalecer el conocimiento sobre la enfermedad y la importancia de su abordaje.
La importancia de un diagnóstico temprano
Ante la aparición de cambios en la memoria, la atención, la orientación u otras funciones cognitivas, resulta fundamental realizar una consulta profesional. La detección temprana permite iniciar de manera oportuna estrategias de tratamiento y acompañamiento, orientadas a preservar, en la medida de lo posible, la autonomía y la calidad de vida de la persona.
El diagnóstico y la evaluación también permiten brindar información y orientación a las familias, que muchas veces deben afrontar cambios significativos en la vida cotidiana.
Acompañar a quienes cuidan
El impacto del Alzheimer no alcanza únicamente a quien presenta la enfermedad. Familiares y personas cuidadoras atraviesan también un proceso complejo, acompañando los cambios progresivos que pueden producirse en la vida y en la autonomía de la persona.
En este sentido, la Mg. Julieta Combes destaca la necesidad de acompañar también a quienes cuidan, generando espacios de orientación y apoyo que permitan afrontar las distintas etapas de la enfermedad y evitar que las tareas de cuidado recaigan de manera aislada sobre una sola persona.
La mirada integral resulta fundamental: cuidar implica atender no solo las necesidades de la persona con Alzheimer, sino también las de quienes forman parte de su entorno y sostienen cotidianamente ese proceso.
Reconocer las señales, consultar y acompañar
El Día Mundial del Alzheimer constituye una oportunidad para fortalecer la información y sensibilización sobre esta enfermedad y para poner en valor la importancia de un abordaje temprano e integral.
Reconocer las señales, consultar a tiempo y acompañar a quienes atraviesan la enfermedad y a quienes cuidan son acciones fundamentales para favorecer la calidad de vida y sostener los procesos de cuidado.